¿Cuánto cuesta de verdad tu electricidad?
Introduce el consumo y el precio y ve al instante tu coste anual y mensual. ¿No sabes tus kWh? Estímalo según tu hogar. Luego comprueba si tu cuota es correcta, cuánto ahorrarías al cambiar y qué cuesta cada aparato — todo en local en tu dispositivo, sin enviar nada.
Calculadora del coste de la luz gratis
¿No sabes tus kWh? Estímalo
Elige tu hogar para una cifra de partida.
Solo orientativo — tu consumo real está en la factura anual.
Cuenta tus grandes aparatos — los pequeños, la luz y el standby van en el consumo base por persona. Rellena el campo de consumo de arriba.
¿Cuánto cuesta un solo aparato?
Usa el precio por kWh de arriba. Frigoríficos y congeladores funcionan todo el día, por eso suman tanto.
Añade la luz como gasto fijo en la app gratuita de Kontoo y velo dentro de todo tu presupuesto — privado, en tu dispositivo, sin cuenta.
Guía
Conviene saber
De kWh y precio a factura anual
El cálculo es una multiplicación con dos escalones. Primero, los kilovatios hora que consumes por el precio de cada kWh te dan el coste de la energía en un periodo; después, ese periodo se anualiza. Pongamos números solo como ejemplo ilustrativo: imagina que gastas 300 kWh al mes y que pagas 0,20 € por kWh. Eso son 60 € al mes de energía, y multiplicado por doce da 720 € al año. La calculadora hace justo eso, pero además suma la parte fija que no depende de lo que consumas, como la potencia contratada, los cargos y el alquiler de equipos. El error habitual es fijarse solo en el precio por kWh y olvidar esa base fija: dos tarifas con el mismo precio unitario pueden costar muy distinto si una arrastra una cuota fija más alta. Introduce ambos datos, el consumo y la parte fija, y verás el total real, no solo la parte variable que sube y baja cada mes.
Dónde se esconde de verdad tu consumo
El gasto no se reparte por igual entre los aparatos: unos pocos se llevan la mayor parte. Lo que climatiza (calefacción, aire acondicionado, termo eléctrico) y lo que calienta agua suele dominar la factura, porque funciona muchas horas y con mucha potencia. Después vienen los electrodomésticos viejos e ineficientes, que consumen bastante más que un equivalente moderno para hacer lo mismo. Y está el consumo fantasma: aparatos en espera, cargadores enchufados y equipos con luz piloto que suman poco por hora pero mucho al cabo del año. Como ejemplo ilustrativo, un conjunto de dispositivos en standby que consuma 30 W constantes son unos 260 kWh al año sin que enciendas nada útil. Por eso la estimación por inventario de la calculadora ayuda: al listar aparatos, horas de uso y potencia, ves qué categorías pesan de verdad y dejas de repartir la culpa a partes iguales entre todo lo que tienes enchufado.
Lee el contador, no adivines
La cifra más fiable no está en tu memoria, sino en el contador y en tu última factura. Para saber cuánto consumes de verdad, anota la lectura del contador un día y vuelve a anotarla pasado un tiempo: la diferencia son los kWh reales de ese periodo, sin estimaciones. Tu último recibo ya trae ese dato desglosado, además del precio unitario que pagas y la parte fija; con eso rellenas la calculadora con números tuyos en lugar de con supuestos. El error caro es basarlo todo en una intuición del tipo "gasto poco": casi nadie acierta a ojo, y quien subestima nunca busca dónde recortar. Como ejemplo ilustrativo, si el contador avanza 250 kWh en treinta días, tu ritmo son unos 3.000 kWh al año. Compara esa cifra medida con lo que arroja la estimación por aparatos: si difieren mucho, es señal de que se te escapa algún consumo importante que conviene localizar.
Los recortes que salen casi gratis
No todo ahorro exige comprar nada. Lo más barato es atacar lo que consume muchas horas con poco valor: apagar de verdad los aparatos en espera con regletas con interruptor, bajar la temperatura del termo o del agua caliente unos grados y ajustar la climatización en lugar de forzarla, ya que cada grado de más o de menos se nota mucho en un equipo que funciona a diario. Después están los cambios de hábito sin coste: lavar con carga completa, aprovechar tramos horarios más baratos si tu tarifa los tiene y usar la etiqueta energética como criterio cuando ya toque reponer un aparato. Como ejemplo ilustrativo, recortar 15 W constantes de standby ahorra unos 130 kWh al año. Esto es educación, no consejo personal: usa la calculadora para simular cada cambio, uno a uno, y decide tú mismo si el ahorro compensa el esfuerzo en tu caso concreto.
FAQ
El coste de la luz, explicado
¿Cómo calculo el coste de mi electricidad?
Coste anual = consumo anual en kWh × precio por kWh (céntimos por kWh, ÷ 100) + término fijo durante doce meses. Ejemplo: 2.500 kWh a 35 ct/kWh más 12 € al mes son unos 1.019 € al año. La calculadora lo hace en vivo mientras escribes.
No sé mi consumo en kWh, ¿qué hago?
Abre el estimador y elige el tamaño de tu hogar y si calientas agua con electricidad. Como orientación aproximada, un hogar de una persona consume unos 1.500 kWh al año, dos personas unos 2.500 y cuatro unos 4.250. Tu cifra exacta está en la factura anual.
¿Es mi cuota mensual demasiado alta?
Introduce tu cuota mensual actual. La calculadora compara doce cuotas con el coste anual calculado y muestra si es probable que te devuelvan dinero o que pagues de más, para ajustarla antes de que la factura anual te sorprenda.
¿Cuánto ahorro al cambiar de compañía?
Introduce un precio por kWh más barato y la calculadora muestra tu ahorro anual con el mismo consumo. Comparar la tarifa una vez al año suele ser la mayor palanca, sobre todo si sigues en una tarifa regulada.
¿Qué aparatos consumen más electricidad?
Normalmente frigoríficos y congeladores antiguos, el agua caliente eléctrica, las secadoras y los aparatos siempre encendidos. Con el comprobador de aparatos ves el coste anual de cada uno a partir de su potencia y sus horas de uso.
¿Se guardan o envían mis datos?
No. La calculadora funciona por completo en tu navegador, en tu dispositivo: sin cuenta, sin nube, y nunca envía ni guarda lo que escribes. Es orientación, no asesoramiento energético ni financiero.
Tus datos se quedan contigo. Punto.
Kontoo no recopila, ve ni guarda ninguno de tus datos financieros personales: sin cuenta, sin nube, todo se calcula en tu dispositivo.