Comprar casa: ¿cuánta vivienda te puedes permitir?
Comprar vivienda suele ser la mayor decisión financiera de tu vida. Hacer números con honestidad antes es lo que te deja dormir tranquilo después.
- Calcula tu entrada y el efectivo para los gastos de compra (impuestos, notaría, registro, en su caso agencia): juntos suelen ser un 10–15 % del precio, que el banco normalmente espera que pongas tú.
- Fija una cuota mensual asequible: procura que no supere alrededor del 35 % del neto del hogar.
- Entiende la cuota como intereses más amortización: amortizar más acorta el préstamo y reduce el total de intereses.
- Estima la deuda pendiente al acabar el periodo de tipo fijo y compruébala contra un tipo de refinanciación más alto (calculadora de hipoteca).
Lo que importa
El error más común es mirar solo el precio y olvidar los gastos que lo rodean: en una vivienda de 400.000 €, impuestos, notaría, registro y agencia pueden sumar fácilmente unos 50.000 €, un dinero que el banco no suele financiar. Igual de olvidado está el riesgo de refinanciación: en muchos casos el tipo es fijo solo 10 o 15 años, y después queda una deuda pendiente que se refinancia a un tipo entonces desconocido. Si empiezas amortizando un 1 %, tras 10 años sigue pendiente casi todo el préstamo; un 2 % o más es mucho más realista. Reserva también para mantenimiento: como propietario pagas tú el tejado, la calefacción y las reparaciones, a menudo un 1–1,5 % del valor del edificio al año. Y no te endeudes hasta el tope del banco; elige una cuota que aguante una baja médica, una excedencia o un cambio de trabajo.